Terapia de pareja

– Online: por videollamada.
Cuando seguir como hasta ahora ya no es una opción
Hay momentos en una relación en los que
no todo está roto,
pero seguir igual empieza a pasar factura.
La pareja funciona.
Habla.
Convive.
Y aun así, algo pesa.
No saben si seguir.
Pero tampoco pueden romper.
Y vivir ahí —en ese suspenso— cansa.
No porque haya que decidir ya.
Sino porque no afrontar lo que está pasando también tiene un coste.
Para qué sirve ir a una sesión de Terapia de pareja
Una sesión de terapia de pareja es un espacio puntual
para parar y mirar lo que está ocurriendo,
sin tener que defenderse
ni tener que mantener la versión correcta.
No es para tomar decisiones deprisa.
Es para dejar de habitar la confusión sin mirarla.
Aquí se puede decir lo que normalmente se calla.
Lo que no encaja.
Lo que duele.
Lo que ya no se puede seguir tapando sin pagar un precio.
Formato
Duración de la sesión
No corto por tiempo.
A veces es una hora. A veces hora y media.
A veces más.
Paramos cuando algo se coloca y aparece un siguiente paso claro.
O cuando ya no avanza.
Precio
No trabajo con un precio cerrado.
No es lo mismo un país que otro. Y también lo ajusto según la situación económica de cada persona.
Pero no es aleatorio. Hay un rango en el que me muevo.
Lo dejamos claro antes de empezar.
Online: por videollamada

Soy Eugenio. Lo que hago no es terapia de pareja tradicional
No sigo un método estructurado.
No aplico ejercicios de comunicación.
No trabajo procesos largos de meses.
Mi trabajo es otro:
Ver con vosotros qué se mueve de verdad
y qué está roto desde hace tiempo.
A veces lo vuestro ya no tiene recorrido
y se ve rápido.
Otras veces, cuando los dos aceptáis lo básico para avanzar y que ninguno decía o veía,
la relación se recoloca.
No porque yo arregle nada,
sino porque por fin habláis desde un sitio que sí sostiene la relación.
Aquí no se promete un final de cuento.
Solo se mira lo que hay
y se decide desde ahí,
sin teatro y sin dramatizar.
¿Hablamos?
Lo que pasa aquí dentro
Entré a la sesión a demostrar que el problema no era mío.
A mitad de sesión ya no podía ni hablar.
Se me cayó todo. Me rompí y me puse a llorar.
No era la otra persona, era yo quien había boicoteado la relación.
Entender que si no afrontaba mis inseguridades no iba a poder dar lo que necesitaba de verdad a mi pareja y que esa era la única manera de poder continuar con ella fue como un puñetazo en la cara. Tantos años haciéndolo mal y jugando a hacerme el duro. Y gracias a Eugenio tanto aprendido en lo que vino después.
Fue extremadamente doloroso oir en la sesión de tu pareja que quiere separarse y darte cuenta de que tú no puedes con ello. La ayuda y el apoyo tan grande que tuve los meses siguientes de Eugenio fue vital para no quedarme hundida en ese pozo.
Escuchar la realidad sin palabras bonitas en una sala donde no podías escaparte fue lo más duro. Eugenio señala sin piedad la distancia y la incoherencia entre lo que el otro dice y lo que hace. No te deja mirar hacia otro lado. Y ahí aparece la claridad. Aunque reconozco que decidir me resultó muy difícil.
Pensaba que iba a ser más sencillo, que estas cosas eran mas «light», que contabas tu rollo y te ibas. La sesión me enfrentó a lo que no quería mirar. Al terminar me costó levantarme de la silla, me temblaban las piernas, pero en esa sesión empecé a asumir mi responsabiliad hacia mí y hacia él.
Estos testimonios recogen situaciones que he visto repetirse a lo largo de muchos años de trabajo, están construidos a partir de comentarios reales recibidos y de mi observación directa de las sesiones y los procesos. Los datos identificativos son ficticios.
Una nota importante
No puedo prometer que la relación se vaya a reconstruir.
Eso no depende de mí.
Y tampoco voy a empujar a que se mantenga
si solo puede hacerse pagando un precio que la propia relación ya no justifica
Mi trabajo no es salvar la relación.
Es crear las condiciones para verla sin defensas.
A veces, cuando eso ocurre, algo se recoloca y la relación se recompone
porque todavía hay vínculo y posibilidad real.
Otras veces, lo que aparece es algo más claro:
que la relación ya no puede seguir sin que alguien se pierda por el camino.
Lo que ocurra después no lo decido yo.
Pero ya no ocurre a ciegas.
Y eso ya os pertenece a vosotros.
PRESENCIAL
Madrid o León. España.
La reserva presencial se acuerda por WhatsApp.
Reservas por WhatsApp
Calle Ramiro Valbuena 2. 24002. León
Sesiones presenciales en un espacio tranquilo,
sin despacho ni estructura clínica.
Solo conversación directa.
Reservas por WhatsApp
Calle de Andorra 22. 28043. Madrid
Sesiones presenciales cuando estoy allí.
Disponibilidad puntual. Solo mañanas.
Mismo formato.
Misma forma de trabajar.
Si queréis ver cuándo la terapia ayuda y cuándo no, lo explico aquí → Terapia de pareja: cuándo funciona y cuándo no
→ Sesiones de Pareja
→ Sesiones Individuales
→ Sesiones en Grupo
Sobre este lugar

Si no lo tienes claro y no sabes por dónde empezar, puedes escribirme o llamarme directamente.
APEGOS POSIBLES – Calle Ramiro Valbuena, 2. 24001. León. España.
Si tienes un hijo adolescente y te preocupa: Valientes Posibles
